Historia
Usada desde la antigüedad grecorromana en baños y templos. En la Edad Media fue consagrada como planta de purificación. Santa Hildegarda de Bingen la menciona como remedio para “el alma y el cuerpo”, útil para la tristeza y la fiebre. Su nombre proviene del latín lavare (lavar), por su uso ritual.
Descripción
Planta perenne, con tallos floridos y aroma intenso.
Clasificación astrológica: Según Hildegarda, su fragancia calma el alma y purifica la mente.
Usos tradicionales
– Calmante, relajante
– Desinfectante natural
– Usada en sahumerios, baños y protección espiritual
– Colocada bajo la almohada para sueños pacíficos
Uso científico
– Ansiólitico y relajante (aceite esencial)
– Ayuda al sueño y reduce estrés leve
– Actividad antibacteriana
Formas de aplicación
– Infusión de flores secas
– Aceite esencial (difusor o tópico)
– Tintura o extracto floral
– Baños herbales
Nota - Solo para uso informativo
La información presentada en este sitio tiene únicamente fines informativos, educativos y culturales. No pretende sustituir el consejo, diagnóstico ni tratamiento médico profesional. Las descripciones, usos y propiedades de las plantas aquí mencionadas se basan en fuentes históricas, tradicionales y científicas disponibles, pero no constituyen una recomendación médica ni farmacológica. Antes de utilizar cualquier planta con fines terapéuticos, consultá siempre a un profesional de salud calificado. No asumimos responsabilidad por el uso que se haga de la información aquí contenida.